Soy María Elena López Chávez,

Comunidad Arroyo Hondo
Zapopan  Jalisco

Entré a VEC (Voluntariado Estamos Contigo) hace 8 años.  Entré al voluntariado por hambre, mi casa era de paredes de tarimas forrada con plástico igual que el techo.  Vivía en Lomas del Paraíso, rogué mucho para que el trabajador social me hiciera la visita y al fin entre a VEC el 23 de septiembre de 1997.  ¡Entré con una depresión tan grande!

Mi primera maestra fue Tránsito, 100% espiritual era su clase, me hizo saber que soy hija de un Rey, así que soy una princesa y soy muy valiosa, me sentía tan feliz en su clase que toda la semana deseaba que llegara el martes para ir a clases.  Al entrar a VEC comencé a sentir otra necesidad, la de aprender y poner en mi hogar lo que aprendía los martes.  Me cargaba de pilas para pasar toda la semana. 

Tuve varias maestras más.  Clemen y Teresa me motivaron mucho a seguir adelante, que los problemas se hicieron para resolverse, no para ponerse a llorar sin hacer nada, con ellas recibí mi primer Diploma por aprovechamiento, fui la única de mi salón que lo recibió, esto me motivó mucho porque sentí que valía, era importante para alguien, porque en mi casa, mi marido siempre me trataba a malas palabras y de que no servía para nada, y empecé a quererme yo y a subir mi autoestima. 

Después saque el diploma de 3er. lugar  en  un concurso de Gastronomía y me gané unos tazones, pero lo que en realidad gané, fue más autoestima, porque mi marido decía que no sabía cocinar y le dije que para otras personas sí sé.  Cuando nos acomodaron por edades en los salones, la maestra que me tocó fue Rosalina. 

Les dije a mis amigas adiós, me tocó Rosalina voy a aprender a cantar, fue mi primera idea, porque esa maestra ponía a cantar a su grupo, pero no me enseñó a cantar.   Al recibir las clases de Rosalina, sentía que cada tema era dirigido a mí, a mí me quedaba el saco.  Habló del hijo  a medias, y me di cuenta que tenía más olvidado a mi hijo Miguel y puse en práctica los consejos y cambié mis actitudes. 

Habló de que para pelear se ocupan dos y también cambié mis actitudes.  Habló de que el maltrato infantil también era no bañar, peinar, dar de comer a los hijos, aparte de golpear, y cada actitud que yo cambiaba, veía como cambiaban mi esposo y mis hijos.  Yo siempre le eché la culpa a mi esposo de la forma en que yo vivía, como perros y gatos. 

Triste, pero en cada tema que recibí de Mejorando a mi Familia a mi Comunidad, y al oírlo saber en que estaba fallando yo, y al cambiar mis actitudes, que era muy difícil poder vencer mis hábitos de muchos años pero “SI SE PUEDE” vivir con armonía en mi hogar.  Al cambiar yo, cambió toda mi familia. 

Aprendí muchas cosas, como no negarle sexo al marido, no gritar ni pegarle a los hijos porque les bajamos la autoestima y los enseñamos a resolver sus problemas como nosotros los resolvemos, a golpes o a gritos.

Mi madre después de un tiempo me dijo: “Nena estás tan cambiada que apenas te conozco, no faltes por nada a tus clases”.

Uno de mis recuerdos de cuando ponía en práctica lo aprendido era: Se ocupan dos para pelear, llegaba mi marido enojado y maltratando y yo les decía a mis hijos, vamos a jugar caminatas y salíamos y caminábamos alrededor de 4 manzanas, como si estuviéramos en las Olimpiadas.  Mis hijos se divertían, yo me tranquilizaba y cuando llegábamos a la casa, mi marido ya estaba tranquilo.  Así lo hicimos mucho tiempo, hasta que mi marido no peleaba porque no podía pelear solo.

Y así me transformé yo de ser un gusanito en una hermosa Mariposa.  Hoy soy un ser humanitario, amo a mi prójimo como a mi misma.  Tengo sentido de pertenencia, siento que pertenezco a mi Comunidad y a VEC.  Porto la playera con orgullo, curiosamente cuando mis hijas me dibujaban en alguna dinámica de la escuela o catecismo, siempre me dibujaban con la playera de VEC y le ponen que soy Animadora Estrella y Estoy Contigo.

Si logro que una persona aunque sea, logre cambiar sus actitudes malas en buenas, como yo, con eso me siento satisfecha.

Antes me sentía pobre y lo único que podía brindar era mi tiempo, porque económicamente tampoco podía ayudar.  Hoy me siento rica, desde que supe que el tiempo se compara como oro y yo dedico mucho tiempo para mi comunidad. 

Soy coordinadora y Animadora de VEC en Villa de Guadalupe en Zapopan, soy Catequista de Confirmación, soy Presidenta de Padres de Familia en la escuela 20 de Noviembre.  Ayudo a las vocales de oportunidades dando clases de ejercicios los sábados a señoras y personas de la Tercera Edad.

“ANTES NO ME AYUDABA NI YO, PERO DESDE QUE ESTOY EN VEC AYUDO A QUIEN PUEDO, Y ESTOY CONTIGO”.